[70] Estilicidio*

Empecé a “postear” en el blog Horno de reverbero a comienzos de 2004. Lo hice sin planificar ni tener muy claro lo que deseaba. Se trató de una tarea-búsqueda casi diaria durante unos tres meses. En este tiempo, fui planteando prosas que se caracterizaron fundamentalmente por su brevedad, a partir del misterio –o a fin de dilucidar la intriga y fastidio– que genera una palabra rebuscada. Así, plasmé viejos proyectos bosquejados en boletas de venta, post-its , agendas y blocs de notas, sin distinguir tipos de textos ni cuestiones temáticas ni contenidos efectistas. Me daba igual reescribir un microrrelato o una frase trunca o poco feliz, o fabular un intento de ensayo o una reflexión sobre asuntos aparentemente capitales. A finales de ese año, ante la posibilidad de editar los sesenta y nueve textos de Horno de reverbero en un volumen del mismo nombre, retiré los posts y coloqué enlaces de algunas revistas literarias de Internet que habían publicado algunos de los microrrelatos y miniensayos. »»» (i)